martes, 19 de marzo de 2019

Mis primeros peces de Acuario de agua dulce.

El pez ideal para empezar es aquel que es fácil de alimentar, resistente, capaz de vivir en condiciones de agua variable y atractivo. Existen un número amplio de variedades que cumplen estos requisitos. 

Los cardúmenes de pequeños peces son ideales para comenzar, un cardumen es un conjunto de peces similares que no tienen porque ser de la misma especie.
Así que empieza con un cardumen de peces pequeños. Este grupo debe tener al menos 6-8 peces para que puedan interactuar entre ellos. En estos incluye los White Cloud Mountain Minnows , Danios, Rasboras y la mayoría de los barbos disponibles y si el acuario es de tamaño medio (130 litros), debes de tener Peces arcoiris y Corydoras.

Resultado de imagen para pez arcoiris

Coincidirás conmigo que una docena de peces iguales mostrando su comportamiento natural es mucho más placentero que un grupo mezclado de peces, forzados a convivir en el mismo acuario.
Siempre tener en cuenta que la población de peces debe aumentarse lentamente, dos o tres de cada vez. Como ejemplo se podría empezar con un grupo de 8 de alguna determinada especie y los 15 días introducir un grupo de 6 Corydoras....


Algunos datos y fotos de los peces aconsejados:

Danios

Danio Cebra
En las tiendas de peces podemos encontrar varias especies de Danio, algunas de estas son el Danio gigante Danio aequipinnatus, el Danio cebra Brachydanio rerio, el Danio leopardo Brachydanio frankey, el Danio perla Brachydanio albolineatus. Estos peces son nadadores rápidos y siempre están en movimiento.
 La mayoría de los danios no llegan a 6 cm, pero el Danio gigante puede alcanzar los 10 cm.


Danio Leopardo









Rasboras

Rasbora Arlequin
La que más se vende es la Rasbora arlequín – Rasbora heteromorpha, hay otras muy parecidas como la Rasbora espei. También dentro de este mismo género están la Rasbora payaso – Rasbora kalochroma y la Rasbora tijeras –Rasbora trilineata.
Los colores típicos de las Rasboras son el Naranja, marrón y rojo , y sus movimientos en grupo llaman mucho la atención.
 Los cola de tijera pueden llegar a más de 15 cm, las Rasbora payaso a 10 cm, mientras que los arlequines solo llegan a 5 cm de longitud.


Rasbora Tijeras


Rasbora Payaso

Barbos

Barbo Tigre
El barbo más frecuente es el Barbo Tigre – Capoeta tetrazona , hay que tener cuidado con la sobrealimentación de estos peces ya que son muy susceptibles a enfermedades por ese motivo. 

Dentro del grupo de los barbos tenemos: 
Barbo Cereza

El Barbo Cereza que es un terrible barbo de pequeño tamaño, crece hasta los 5 cm con un fantastico color naranja-rojizo.







Barbo Payaso
Entre los Barbos de tamaño intermedio, hasta los 11 cm estan el Barbo Payaso - Barbodes everetti,  el Barbo Rosa -Puntius conchonius, el Barbo Negro Rubi - Puntius nigrofasciatus y el precioso Barbo de sumatra.

Barbo Sumatra









Si tienes un acuario enorme puedes optar por los Barbodes schwanefeldi - Barbo Papel de Estaño, que crecen mas de 30 cm .

Hay que tener en cuenta que algunos barbos no se juntan en grupo (cardumen) tal y como lo hacen los danios pero es bueno intentar mantenerlos igual en cardúmenes .

Corydoras

Las coridoras son pequeñas ( generalmente 5-6 cm o menos) los cardúmenes de corydoras siempre estan por el fondo del acuario buscando comida.

Las coridoras más usuales son todas ellas resistentes y pueden sobrevivir incluso en un acuario con poco oxigeno ya que suben a la superficie para tomarlo.
Corydora Panda



Corydora aeneus


Corydora Trinilleatus



Corydora Sambiacus

Las corydoras generalmente se alimentan en el fondo del acuario y hay que darles comida especifica para ellas, este tipo de comida tiene la característica de que se hunde rápidamente.




Peces arcoiris

Los peces arcoiris son peces con mucho colorido procedentes de Australia, Nueva Guinea y Magadascar. Son peces de cardumen y deben ser mantenidos en grupos de 6 o más. Los peces arcoiris son faciles de mantener, activos, y son una buena opción para aquellos que están empezando y quieran probar algo un poco distinto de lo habitual. A mi personalmente son los que más me atraen y es precioso verlos moverse en grupo proporcionándole mucho colorido a nuestro acuario



Arcoiris de Boeseman
Arcoiris australiano
Busca en tu tienda de peces el Arcoiris australiano – Melanotenia splendida, Arcoiris de Boeseman – M. boesemani, el Arcoiris turco – M. lacustris y el Arcoiris Celebes – Telmatherina ladigesi.


Arcoiris Celebes

Espero que os haya valido como información para los que estáis empezando en este mundillo del acuario y os ánimo a seguir ya que es una afición que os traerá muchos buenos momentos y satisfacción personal al experimentar como ese pequeño ecosistema que habéis creado crece y se mantiene vivo y dinámico gracias a vuestros cuidados.

Os agradezo que si os ha gustado me lo hagáis saber pulsando "me gusta", twiteando o G+1

Muchas gracias y os espero en mi siguiente entrada en el que os aconsejaré acerca de los peces que debéis tener en el acuario una vez que los primeros ya están establecidos.

lunes, 17 de septiembre de 2018

ICH NEGRO Una enfermedad parasitaria común pero poco conocida

Dr. Carlos Pineda Villaseñor


El ich negro o enfermedad de los puntos negros es el nombre común que se aplica a la enfermedad producida por el parasito Ichthyphago o turbelaria.

De acuerdo a la nomenclatura científica, la turbelaria pertenece al filo de los platemintos y afecta principalmente a peces marinos de ornato, predominantemente al cirujano amarillo, Zebrasoma flavescens.

Efectivamente, existen otras variedades de ich, desde luego la más común y la que la mayor parte de los aficionados a la acuariofilia están acostumbrados a reconocer es el ich o la enfermedad de los pintos blancos, que es el nombre común con que se designa a la enfermedad producida por los protozoarios ciliados: Ichthyophthirius multifiliis en el caso de los peces de agua dulce y  Cryptocarion irritans en los peces marinos.

Los principales argumentos que me llevaron a investigar y escribir sobre este tema fueron: la sorprendente escases y en otros casos completa ausencia de información sobre la materia, en los libros de acuariofilia comúnmente consultados por los aficionados, el insuficiente conocimiento del problema por parte de algunos integrantes del personal de las tiendas de acuario y la relativa frecuencia con la que observamos el problema en nuestros peces marinos, principalmente el cirujano amarillo.

Antes de entrar directamente al tema creo conveniente definir algunos términos que se emplean con frecuencia dentro de la parasitología de los peces desacuerdo. El término parasito se aplica generalmente a un organismo más débil que obtiene de otro alimento y agregó. La especie portadora del parasito, llamada huésped, puede no sufrir efectos dañinos o verse afectada por varios trastornos funcionales y orgánicos.

Parasitismo se refiere a cualquier relación reciproca en la cual una especie depende de otra. Esta asociación puede ser momentánea o permanente. En la simbiosis, existe una asociación de dos organismos que no pueden vivir independientemente; en el mutualismo ambos organismos obtienen beneficios de una asociación de dos organismos que no pueden vivir inmediatamente; en el mutualismo, ambos organismos obtienen beneficios de la asociación, en el comensalismo uno de ellos recibe beneficios pero el otro no se daña.

La localización de los parásitos en el huésped también recibe nombres descriptivos.
Un ectoparásito vive en el exterior del cuerpo del huésped (infestación) mientras que dentro de este encontraremos a los endoparásitos (infección).

Se había de un parasito facultativo si puede llevar indistintamente una vida libre o bien parasitaria, de un parasito obligado si tiene residencia permanente en el huésped, dependiendo totalmente de él. Los parásitos temporales llevan vida libre parte de su existencia, y buscan al huésped en forma intermitente para obtener del su alimento. El parasito patógeno produce en el huésped enfermedad o bien lesiones mecánicas traumáticas o toxicas.


CICLO VITAL

Los parásitos han adquirido ciclos vitales más o menos complejos por adaptación al huésped y al medio externo. Una parte de los parásitos de los peces alcanza su madurez sexual en los huéspedes, algunos al abandonar el huésped, quedan expuestos a las vicisitudes del medio externo. Durante su vida extracorpórea, pueden permanecer inertes en forma de quistes, huevos o larvas resistentes, o mostrar crecimiento y metamorfosis activos. Además, las larvas de parásitos pueden pasar por varias fases de desarrollo en el huésped intermediario antes de llegar al huésped definitivo.
El huésped definitivo abriga al parasito adulto o sexualmente maduro, el huésped intermediario es el que aloja a las larvas o formas inmaduras de los parásitos.

ICHTHYOPHAGOS

Las turbelaria o ichthyophagos son gusanos aplanados que pertenecen al filo de los platyhelminthes, comúnmente llevan una vida libre, sin embargo, bajo ciertas circunstancias pueden parasitar a ciertas variedades de peces.

Existe debate acerca de su posición taxonómica precisa. George C, Blasiola en 1976, reporto la infestación del cirujano amarillo (Zebrasoma fla escens), del cirujano sailfin (Z. Veliferum), del ángel emperador (Holocanthus imperator) y del ángel lemon peel (Centropyge fla issimus) por turbelarias, en forma independiente y casi simultánea, Condé reportó la presencia de pequeñas turbelarias parasitando dos especies de labridos del Caribe, investigaciones subsecuentes, aclararon que en ambos casos la infestación era causada por la misma especie de turbelaria.

CICLO VITAL
Las turbelarias poseen un ciclo vital directo, por lo que son capaces de completar su ciclo vital en sistemas cerrados como el de nuestros acuarios. Se cree que este tipo de gusanos planos partenogonocos, es decir que son capaces de reproducir la especie por medio de un ovulo no fecundado.

Las formas adultas en su etapa parasitaria se adhieren a la superficie externa del pez, es decir a la piel del huésped, permanecen unidos al pez parasitado por espacio aproximado de seis días, posteriormente, los gusanos adultos se separan del huésped, cayendo en el sustrato del acuario o de su hábitat natural.

Las formas inmaduras de las turbelarias se engendran dentro del cuerpo de los parásitos adultos, en donde crecen, se desarrollan y maduran. Una vez alcanzada la etapa madura, los gusanos procreados abandonan el cuerpo de su progenitor a través de una pequeña hendidura lateral.

Alrededor de los 160 nuevos parásitos juveniles son liberados de cada adulto. Dado que el parasito progenitor ha caído al sustrato las larvas en su fase de vida y nado libre se dan a la tarea de buscar otro huésped al que se adhieren a su superficie corporal exterior, maduran y llegan a la edad adulta, completando su ciclo de vida.

Por tratarse de un ectoparásito, la infestación ocurre primeramente en la superficie corporal del pez parasitado. En ocasiones, sin embargo, se pueden encontrar turbelarias en la cavidad opercular y en los delicados filamentos de las agallas.

Las turbelarias se alimentan de las células de la piel del huésped, además, presentan movimientos activos dentro de la epidermis y la dermis; estas dos características son las responsables de las lesiones y hemorragias observadas en el parasito por turbelarias. Los peces no tratados inicien una fase de emaciación y debilitamiento que puede llegar a terminar con la vida del pez.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

Un pez infestado por turbelarias muestra numerosos y pequeños puntos negros, localizados en diferentes áreas o regiones de su cuerpo, usualmente por abajo y por detrás de las aperturas operculares y en algunas ocasiones  en las aletas. Los parásitos son perceptibles a simple vista. Son más aparentes en los peces de colores claros. Los peces infestados muestran un comportamiento anormal, caracterizado básicamente por: rascado o frotamiento contra superficies duras como corales, piedras o substrato, rechazado a los alimentos, apatía, desgano e indiferencia, así como la tendencia a esconderse.


Aqua Guia
Num 17
Año 1997

miércoles, 18 de julio de 2018

Enfermedades incurables: La Enfermedad del Tetra Neón

LA SALUD DE LOS PECES
POR: _ Biol. José Luis Gómez Juárez.
Enfermedades incurables:
La Enfermedad del Tetra Neón


Al igual que en los seres humanos, en los pees se presentan enfermedades que se pueden curar y enfermedades cuya cura aún se desconoce. Sin embargo es importante el identificarlas para poder darles un manejo adecuado. Esto a veces es difícil porque algunas de estas enfermedades son asintomáticas en sus primeras etapas de desarrollo, y los peces infectados no presentan nada fuera de lo normal.

La enfermedad del tetra neón se conoce comúnmente con este nombre debido a que fue en esta especie en la que se identificó primero, aunque actualmente se sabe que puede atacar alrededor de otras 18 especies de tetras, al daño cebra inclusive al pez japonés.
El organismo que producto esta enfermedad  recibe el nombre científico de Plistophora hyphessobryconis. Algunos autores aun lo incluyen dentro del grupo de los esporozoarios mientras que otros lo clasifican dentro de la clase Microsporidios, del Phylum Cnidosporidios. Lo cierto es que se encuentra relacionado con centenares de especies parásitas de otros organismos, incluyendo invertebrados, reptiles, anfibios y aves, además de los peces. La mayoría son parásitos intracelulares de gran capacidad reproductiva, que se diseminan a través de pequeñas estructuras denominadas esporas.

DIAGNOSTICO DE LA ENFERMEDAD

Un diagnostico real de la enfermedad debe basarse en análisis microscópicos de los tejidos afectados para confirmar la presencia de las esporas. Sin embargo esto no es posible para la mayoría de los aficionados, por lo que debe re realizarse un diagnostico tentativo basado en los signos y síntomas que presenta el pez, con las reservas que esto amerita.

Uno de los primeros y más característicos síntomas de la enfermedad es la aparición de manchas blanquecinas, como por debajo de la superficie de la piel, esto debido a que los parásitos se fijan en el tejido muscular. A medida que la enfermedad avanza, la piel pierde su pigmentación normal, decolorándose. Esto es muy notorio en los colores metálicos del tetra neón. También se puede presentar perdida del equilibrio, dificultad para respirar, parálisis muscular, nado anormal y pérdida de peso. Como se ve estos síntomas no son únicos de la enfermedad, por lo que debemos ser en extremo cuidadosos ante la presencia de cualquiera de ellos.


MECANISMO DE TRANSMISIÓN


Aun no se ha determinado realmente como se transmiten estos parásitos a los peces, aunque se supone que es de pez a pez a través de las esporas. Estas esporas son adquiridas por los peces sanos ya sea por ingestión de tejido infectado o por ingestión directa de esporas presentes en el agua y liberadas por peces enfermos. Al parecer una vez ingerida la espora eta pasa al sistema circulatorio a través del intestino, llegando a diferentes tejidos para continuar su desarrollo y reproducción para por último, liberar esporas maduras al medio en donde se da inicio a un nuevo ciclo al ser ingeridas estas por otros peces.


ACCIONES DE CONTROL


Como se ha visto, un pez enfermo sirve como foco de infección para que se contagien los peces sanos, por lo que debe de ser aislado inmediatamente. Desafortunadamente aún no existe un tratamiento para eliminar las esporas de los peces infectados.

Cuando la infección es moderada el pez puede sobrevivir durante cierto tiempo sin grandes complicaciones, dependiendo de los tejidos y los órganos que están afectados, aunque a menudo muere como resultado de complicaciones por mal funcionamiento de órganos o por infecciones secundarias provocadas por hongos o bacterias.

Cuando en un tanque se presenta un episodio severo de esta enfermedad, será necesario desinfectarlo adecuadamente antes de poblarlo nuevamente con peces sanos.

Existe la posibilidad de que un pez infectado no muestre síntomas de estar enfermo al momento de compararlo, o durante el periodo de cuarentena, por lo que siempre habrá una pequeña posibilidad de introducir el parasito a nuestro acuario. Una buena alimentación y una calidad adecuada del agua disminuirán aún más esta posibilidad. También es recomendable incluir el mínimo en la dieta de peces carnívoros a peces muertos sin causa aparente y menos aún a los que presentan esta enfermedad. Por último, cabe mencionar que existen otras especies de Plistophora que pueden afectar tanto a peces de agua dulce como a peces marinos, aunque no en forma tan severa como la aquí analizada.


LITERATURA CONSULTADA

Enfermedades de los peces de ornato y su importancia en sanidad acuícola. Memorias.
Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, UNAM, 1994
Miniatlas de peces de acuario de agua dulce. Axelrod H.R. et. Al. 1992 Editorial Hispano-Europea.
Incurable microsporidiam diseases. Dulin M.P. Dr. 1977 Tropical Fish Hobbyst. Vol. XXV No. 7 pp 45-48Imagen relacionada

jueves, 17 de mayo de 2018

PEZ PERSONAJE "EL PEZ JAPONÉS"


La mascota más popular del acuario


Uno de los peces más antiguamente conocidos es el pez japonés. Su historia comienza quince siglos atrás en la antigua China. Cuan larga es su historia, así lo es también su popularidad. La mano del hombre está presente en sus más de cien diferentes variedades, ya que es un pez que a través de su paso por los distintos países, fue creciendo en estilos y formas, logrando esto gracias a la selección artificial que el hombre utilizo en su reproducción.

El pez japonés  es un pez que debido a su resistencia y economía, ha sido en ocasiones objeto de experimentos de iniciados y hasta de curiosos que se acercan por momentos o casualidades al acuarismo.

En China se le llama Chin-Yu, Kingyo en Japón, Poisson Rouge en Francia, Golfisch en Alemania, Goldfish en E.U.A., Carassius Auratus científicamente y para nosotros es mejor conocido como pez japonés. Así es, el pez japonés se conoce en casi todo el mundo, siendo la mascota más popular del acuarismo.

Perteneciente a la familia Cyprinidae (familia de las Carpas) y originario del Sur de China, ha tenido una distribución en todos los continentes.

Son muchos los aficionados al acuarismo que han comenzado y continuado con alguna de las más de cien variedades de esta especie. Es la conjunción de ciertas características de este pez, los que hacen popular, famoso y común entre los aficionados a los acuarios de agua dulce:

·         El pez japonés por naturaleza, es muy resistente, llegado a vivir hasta en peceras sin ningún tipo de acondicionamiento.
·         Es un pez con un precio accesible, aunque cuando se trata de una de sus variedades más exóticas que la tradicional, el precio va en aumento.
·         El éxito en su reproducción artificial, ha derivado en múltiples variedades y combinaciones cada vez más coloridas y exóticas, que atraen a los aficionados.
·         Su historia: el pez japonés tiene una historia que se remonta a los tiempos antiguos, esta ventaja en años que le lleva a otras especies, ha hecho que sea un pez conocido y difundido a nivel mundial.


SELECCIÓN ARTIFICIAL DEL PEZ JAPONES.

Muchas especies animales continuamente producen mutaciones con respecto a sus antepasados. Estas mutaciones con respecto a sus antepasados. Estas mutaciones dejan ver sus pequeñas diferencias físicas o psicológicas en comparación con sus padres o hermanos. Frecuentemente en un principio, estas pequeñas diferencias en los descendientes, no crean las condiciones ideales para la adaptación y desarrollo de la especie a su medio ambiente. A pesar de esto, ocasionalmente las mutaciones que ocurren de generación en generación, proveen de un mejor modo para sobrevivir y reproducirse y, una vez que esto ocurren las nuevas generaciones tienen ya las mutaciones que generaron sus antepasados, convirtiéndose estas ya no en una anormalidad, sino en especies con características más ventajosas para su sobrevivencia. Todo este proceso es conocido como “Selección Natural”.

En el caso de nuestro personaje en cuestión, la selección artificial por los criadores de peces, más que la selección natural, es el motivo que forzar el cambio físico de esta especie.

Hace 15 siglos, los chinos se dieron cuenta que ocurrían mutaciones naturales en el pez carpa y usaron estas para provocar mutaciones artificiales en su pez nativo, realizando la cruza seleccionada de peces.

Después de cientos de años, la cría selectiva artificial en todo el mundo, ha producido muchas y variadas formas del pez japonés que actualmente conocemos. Todas estas variaciones pertenece, por supuesto, a una sola especie que originalmente fue el pez carpa.

Como un dato curioso e interesante, está el hecho de que cuando el pez japonés es liberado del acuario a su medio natural, existe una reversión gradual de sus colores brillantes, a colores como el verde y café, características de sus antepasados.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS:

La adaptabilidad y resistencia de esta especie, es una de sus principales características por lo que este pez puede vivir tanto e aguas frías como en aguas calientes.

La forma del pez japonés común 8alargada), está bien diseñada para que nade a través del agua, ya que el agua es 800 veces más densa que el aire, por lo que su forma le ayuda a vencer la densidad del agua. Son embargo la selección artificial en si reproducción, de la que ha sido objeto esta especie, a variado esa forma alargada del pez así como la forma de sus aletas, transformándose su cuerpo en una forma más circular. Es por esto, que las distintas variedades del pez japonés son malos nadadores y han ido perdiendo habilidad de maniobra en el agua.

Su cuerpo está cubierto por escamas, las cuales tienen una mucosa protectora de infecciones o bacterias. Estas escamas se pierden al contacto violento de la piel del pez con algún objeto, pero usualmente en un periodo de tiempo se regeneran. El color de las escamas es transparente, siendo la coloración del pez provista por células pigmentadas que están debajo de su piel. Una característica particular del pez japonés, es que las escamas que van a lo largo de la línea lateral, en los flancos de su cuerpo siempre son de 27 a 31.

Los peces japoneses son clasificados en tres grupos, de acuerdo a las características de su piel y escamas:
1.       Metálicos: en este grupo se encuentran los peces cuya piel es completamente reflejante. Estos son generalmente los japoneses amarillos, naranja-rojizos, platas, verde olivo y hasta negro.
2.       Calico: se incluye aquí a los peces cuya piel no es totalmente reflejante, pudiendo tener algunas escamas metálicas, las cuales le dan al pez una apariencia perlosa. Además de tener estos peces la característica de tener el cuerpo moteado de diferentes colores.
3.       Mate: en este grupo se incluyen a los peces que su piel carece por completo de reflejo. Esto resulta en un tono muy mate y en ocasiones parece a la vista, que tienen menos escamas. Estos peces se encuentran en una variedad de colores, siendo el más común el rosa.


 El pez japonés común, tiene tres aletas individuales: la dorsal, la aleta de la cola y la anal, así como dos pares de aletas: los pectorales y las pélvicas. Las aletas dorsal y anal, ayudan al pez a tener estabilidad en el agua y la aleta de la cola, es usada para nadar. Las aletas pectorales y pélvicas son usadas para hacer maniobras y movimientos más precisos en el agua.

El pez japonés originalmente tiene ojos grades y buena visión, sin embargo, la selección artificial, ha dado como resultado ciertas modificaciones en sus ojos, tales como los peces con ojos de telescopio o los ojos de burbuja, mutaciones que pueden disminuir la visión del pez.

Los peces japoneses son omnívoros, se alimentan tanto de comida vegetal como animal. Debido a que la mayoría de estos peces nacen en cautiverio, están acostumbrados a todo tipo de comida, ya sea alimento vivo como la artemia, pulga de agua o algún gusano, así como al alimento seco. D debido a la popularidad de este pez, se han desarrollado alimentos secos especiales para esta especie, tanto en su presentación de hojuelas como en pelotitas flotantes. También existe un alimento especial para peces japoneses más exóticos. La mayoría de los peces carnívoros tienen intestinos cortos, sin embargo el pez japonés tiene unos relativamente largos intestinales que le ayudan a digerir la comida vegetal, ya que este pez no tiene bien definido su estómago, por lo que la digestión de la comida se realiza más bien en su largo tracto alimentario.

La forma de la boca del pez japonés, hacia abajo, indica una tendencia a alimentarse en el fondo del acuario, sin embargo, estos peces se alimentan también en la superficie. El pez japonés no tiene dientes en su boca, digieren el alimento succionándolo y lo despedazan con unos dientes llamados Pharyngeal, los cuales se encuentran detrás de la garganta y solo pueden ser examinados cuando el pez ha muerto. Al tomar la comida y despedazarla con estos dientes, la comida pasa a la primera parte del tracto alimentario; aquí comienza la digestión, con la ayuda de los jugos y enzimas que secreta el pez. Los productos de la digestión son absorbidos en su camino, por las paredes del tracto alimentario y distribuidos por todo su cuerpo a través de la sangre del pez. El material que no es digerible, pasa a través del tracto alimentario y sale vía los excrementos. Es por la falta de un estomago bien definido, que este pez excreta constantemente en una gran proporción.

Es un medio natural, el pez japonés tiene su temporada de reproducción en verano. Sin embargo es perfectamente viable que fuera de este periodo, en un acuario, puedan reproducirse.

Durante el periodo de reproducción el cuerpo de la hembra toma un aspecto de redondez y por su parte, el macho, desarrolla tuberculosis pálidas- como pequeñas erupciones - en su cabeza, en la cubierta de sus branquias y en sus aletas pectorales. Esto hace al macho violento al tacto y usara estos tubérculos para friccionarse con la hembra durante el cortejo.

No es inusual que esta especie llegue a vivir de diez a veinte años, aunque en nuestros acuarios será muy infrecuente. Incluso, de tienen de algunos que han llegado a vivir hasta cuarenta.
No existe duda en cuanto a la resistencia de esta especie, sin embargo no por esto debe de usársele como conejillo de indias.

Debe de preocupar a la comunidad acuariofilo el que a esta especie y cualquier otra, se le regale en Kermesses y ferias, son la debida información a personas que la mayoría de las veces no tienen conocimientos ni interés de darle un cuidado adecuado a este pez. Es el pez que más comúnmente mantiene en una pecera de bola sin ningún tipo de filtración ni aireación, sin más cuidados que los de una alimentación periódica. Si bien el pez japonés ha sido la puerta de entrada de muchos aficionados al acuarismo, también ha sido sujeto de experimentación de niños y curiosos, sin ningún interés por mantener como debe de ser a los peces.

Si, el pez japonés resiste y vive muchos meses en una simple pecera sin acondicionamiento, sin embargo estas no son sus condiciones ideales de vida, y frecuentemente le veremos acercarse a la superficie como señal de la falta de oxígeno. Si solamente se desea tener un pez o pocos peces, además de no hacer un gasto excesivo, ya existen en el mercado peceras pequeñas y económicas que tiene el mínimo acondicionamiento que le dará una vida mucho más agradable a nuestro pez.


AQUA GUÍA
NUM. 1
Octubre-Diciembre 1993


lunes, 16 de abril de 2018

LOS PECES VIVIPAROS



Manuel Morales Zamudio

Este articulo forma parte de las experiencias personales que durante años ha tenido como aficionado Manuel Morales Zamudio, quien amablemente ha accedido a que publiquemos sus vivencias.

El grupo de los peces vivíparos lo integran básicamente los guppy, las molinesosas, el espada y los platis. Estos peces son llamados vivíparos porque sus crías nacen vivas, a diferencia de otras especies que ponen huevos.

Son originarios del centro y Sudamérica encontrándose varias especies en algunos riachuelos de le República Mexicana.

Estos grupos de peces son frecuentemente llamados “para principiantes” ya que no presentan mayores complicaciones si se les brinda un hábitat apropiado para ellos, mencionare algunos puntos importantes a manera de sugerencia para que los aficionados que deseen emprender y disfrutar de estas especies, lo puedan lograr de la forma más sencilla, su reproducción es sumamente fácil.
Para empezar, lo mejor será clasificar estos cuatro grupos y tratarlos por separado, ya que a pesar de que tienen similitudes, sus organismos varían unos de otros y i lo que deseamos es tener y mantener ejemplares sanos y fuertes, será importante que conozcamos sus necesidades para poderles brindar un medio adecuado.


LOS GUPPYS (Poecilia reticulada)
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Son peces muy populares en el ámbito eucarístico, hoy en día se ha logrado desarrollar una gran cantidad de variedades que van desde su coloración hasta su tipo y forma de colas. Entre las variedades más comerciales podemos mencionar las siguientes: King Cobra, Flamindo, Cabeza de Jade, Mitad negro, Metálico y Multicolor. Como característica, el macho posee una cola muy desarrollada y bien coloreada en forma triangular la mayoría de las veces, pero su cuerpo es de menor tamaño que el de la hembra, a pasar de esto su cola no es tan grande como la del macho y tiene en comparación con este una coloración demasiado pobre.

Podemos destinar un acuario de 40 a 60 litros (50*25*30 cms ó 60*30*40 cms), claro está que el aficionado podrá decidir por cualquier otra medida ya que esto es solo una sugerencia, pero sin olvidar que mientras más espacio tengan nuestros peces, más fácilmente se desarrollaran.
En la pecera se podrán albergar unas 10 o 15 hembras adultas con unos 5 o 7 machos. Ya que, si desea tener crías, a mayor cantidad de hembras habrá mayores posibilidades de que alguna quede preñada. Debemos poner de preferencia arena silica como sustrato, también puede ser gravilla, obsidiana, cuarzo o algunas arenas de colores que encontramos en las tiendas de acuarios.

Sembrar algunas plantas brindara un buen refugio para las crías, además de crear un ambiente agradable y natural. Los guppys comen fácilmente cualquier tipo de alimento seco, pero existe un alimento especia para ellos, por lo que no estaría mal adminístraselo como alimento de base y de vez en cuando suministrarles cualquier otro, ya sea seco, vivo o congelado, para evitarles rutina monótona o alguna deficiencia alimenticia, aclarando que con un alimento de calidad, elaborado específicamente para esta especie es suficiente. Los guppys requieren de agua limpia y bien aireada, por lo que debemos tener un equilibrio de filtración, si no muy sofisticado, si el adecuado para el tamaño de nuestra pecera y la cantidad de peces que tengamos en ella, procuraremos cambiarle una cuarta parte de agua cada semana, extrayéndola con un sifón para eliminar desechos que se acumulan en el fondo y reponiéndola con agua limpia previamente declorada.

El tiempo que tardan las hembras en dar a luz una vez que quedan preñadas. Oscila entre los 25 y 30 días dependiendo de la temperatura en la que se encuentren, pues a mayor temperatura, el pez acelera su metabolismo y más rápido da a luz. Los guppys son los peces vivíparos que toleran un rango más extremo de temperatura ya que viven en aguas que van desde los 16 grados centígrados hasta los 30 grados de temperatura, siendo lo más idóneo para ellos 25 grados centígrados, pero como mencionamos anteriormente, para mantener un periodo de gestación más o menos normal. ´podemos mantenerlos en 28 grados centígrados.

Para salvar la cría es muy importante separar monótona o alguna deficiencia alimenticia, aclarando que con alimento de calidad elaborado especialmente para esta especie es suficiente. Los guppys requieren de agua limpia y bien aireada, por lo que debemos tener un equipo de filtración, si no muy sofisticado, si el adecuado para el tamaño de nuestra pecera y la cantidad de peces que tengamos en ella, procuraremos cambiarle una cuarta parte del agua cada semana, cuando notemos que se encuentra ya grávida, esto lo sabremos porque su abdomen se abultara más de lo normal y notaremos una manchita negra debajo del mismo, cuando esto ocurra, podemos introducir a la hembra en otra pecera de unos 20 litros (40x20x25) agregando la mitad de agua nueva y la otra mitad de agua de la pecera donde se encuentran nuestros peces y manteniendo la misma temperatura que en la pecera anterior.

Debemos colocar suficiente planta de follaje tupido, como puede ser la elodea, cabomba, cola de zorro por cualquier otra con el objeto de que al momento que nazcan las crías se resguarden inmediatamente de la madre para evitar que ella misma se los coma, una vez que los alevines hayan nacido se notara a la hembra esbelta y delgada de su vientre por lo que podemos retornarla a la pecera con los demás peces adultos para evitar, como señalamos anteriormente, que se coma a las crías.
Otra forma de separar a los alevines es introduciendo a la hembra en una “maternidad” que podemos conseguir en los establecimientos de acuarios y esperar a que nazcan los pececitos. Una vez fuera del vientre de la madre estos podrán comer inmediatamente alimento en polco para peces, para recién nacidos, o artemia viva recién nacida.

Los guppys se llegan a infectar fácilmente con bacterias en las aletas y cola provocando primero un deshilachamiento muy notorio en la cola, el cual si no actuamos de inmediato podría ocasionarles la muerte.

Por fortuna hoy en día, encontramos medicamentos específicos para el pez de ornato en los establecimientos del ramo pudiendo administrarlos nosotros mismos siguiendo las instrucciones del fabricante, esta enfermedad podemos tratarla con tetraciclina.
Como medida de prevención de esta y otras enfermedades es muy importante adicionar al agua de nuestros guppys y también a la de los otros grupos de peces vivíparos un poco de sal de acuario previamente diluida, usando como medida una cucharadita de sal para cada cuatro litros de agua ya que a estos peces les beneficia bastante que contenga un poco de sal el agua donde se encuentran.
Por último, es un recomendable que si optamos por tener una pecera comunitaria con guppys, no mezclemos e ella peces agresivos que puedan lastimar o incluso matar a nuestros bellos ejemplares, ya que son presa fácil por tener su cola tan grande y llamativa, esto para las demás especies es un punto de atracción, por lo que debemos ser cautelosos con los demás peces que introduzcamos a la pecera.
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 LAS MOLLYS (mollinesia)
Esta especie la integran principalmente dos grupos: Poecilia sphenops (las molis de aletas cortas). Estos peces comúnmente llamados molis o molinesias son bien aceptados por casi todos los acuariofilos, ya que presentan diferentes variedades como son la Moly negra, plata, dorada, mármol, chocolate, dálmata, bronce, polvo dorado y verde, por nombrar las más comerciales, además de la cola de lira, cola de velo, velífera u hoy en día la Moly balón a la cual han compactado su cuerpo a tal extremo que tiene una figura tan globular que por ello a llaman “Balón”. Un catálogo tan amplio le permite al aficionado adquirir peces molys “con el mismo molde” variando solamente los detalles superficiales, igual sucede con los peces platys y los espadas.

Los molys son originarios del sur de los Estados Unidos (Florida) de México pasando por Yucatán y Centroamérica hasta Colombia; forman un grupo como ya dijimos anteriormente, muy bien aceptado por los acuaristas ya que para muchos son sus favoritos. Poseen la capacidad de adaptarse muy bien al agua marina (si tenemos el cuidado de aclimatarlo bien), por lo que no será nada extraño ver peceras marinas con algunos molys nadando dentro de ellas, esto se hace con el fin de poder acelerar el proceso biológico de las peceras de mar recién instaladas, ya que en el inicio no existen bacterias nitrificantes en ellas. No podemos introducir vida marina sino gasta los 30 o 40 días posteriores a la fecha de instalación, ya que de no respetar este  lapso los peces marinos que introduzcamos a la pecera morirían intoxicados con sus propios deshechos, lo que no les ocurre a los molys ya que estas, todo el material de desechos que producen sirve para que las bacterias nitrificantes se colonicen más rápidamente favoreciendo ampliamente este ciclo. El macho Moly posee una aleta dorsal más desarrollada que la hembra y cuenta con un gonopodio el cual está formado por los radios de su aleta anal, este órgano masculino es característico en todos los peces machos vivíparos.

Para intentar su reproducción, como buena referencia podemos seguir los pasos de los guppys ya que es muy similar la reproducción, pero cabe señalar algunas diferencias importantes:

De estos peces vivíparos son los que más vegetales necesitan en su alimentación, esto lo podemos lograr administrando un alimento de hojuelas de buena calidad enriquecido con vegetales o incorporar directamente a la pecera trocitos de espinacas hervidas o trocitos de lechuga finalmente picada sin usar desinfectantes, detergente o cloro al lavarlas. Podemos darles artemia como alimento vivo.

También debemos evitar un agua acida ya que los molys necesitan un pH alcalino de 7.2 a 7.5 y esto lo lograremos adicionando una cucharadita de sal de acuario a la pecera por cada cuatro litros de agua. Es bueno mantener la temperatura un poco más elevada que la de los otros vivíparos, por lo que a unos 27 grados centígrados estará bien. Los molys son susceptibles principalmente a enfermedades: Ich y Shimmy.

El Ich o punto blanco puede ser tratado fácilmente con azul de metileno o verde de malaquita siguiendo las instrucciones del fabricante del medicamento a usar.

Por lo general, esta enfermedad se manifiesta en los peces que se encuentran  a una temperatura inadecuada, por lo que debemos mantenerla estable.

El fungus es un hongo que se presenta generalmente en peceras mal entendidas y con una limpieza muy deficiente, un tratamiento oportuno con un medicamento especial para combatir Fungus eliminara en unos días el problema.

Por último, el Shimmy es considerado una enfermedad digestiva. El pez que está afectado se para en un punto del acuario y empieza a sacudirse ondulando su cuerpo. En el cuerpo del pez se acumula mucha materia indigestible, por lo que es muy importante proveerlos de vegetales ya que esta es una dieta blanda y de fácil digestión.

En esta enfermedad, para ayudar a los peces podemos elevar la temperatura a 32 grados centígrados y ofrecerles alimento vegetal, punga de agua, artemia viva o seca (liofilizada), una vez que hayan dejado de sacudirse y empiecen a nadar como de costumbre.  

AQUA GUIA NUM 11
1996